Ojalá hubiera tenido a mano una linterna pequeña; y un cepillo de dientes también. Tantear en la oscuridad a la mañana siguiente no facilitaba las cosas. Por lo menos había encontrado el sujetador y un zapato; y cuando palpó la banda elástica de las bragas, soltó una exclamación de pura satisfacción.
El sujetador, un zapato y las bragas.Tendría que marcharse solo con eso. EL bolso estaría abajo, donde lo había dejado. Dentro había unas pastillas mentoladas y dinero para tomar un taxi. Habría asesinado a alguien por conseguir un café. Habría mutilado a quien fuese por oler el aroma del café.
Siguió examinando el suelo a cuatro patas y exclamó mentalmente "¡Ajá!" cuando tropezó con el zapato que le faltaba.
Resulta que ahora mi tormenta no quiere tus truenos.
miércoles, 2 de marzo de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Mirada traviesa.
lunes, 14 de febrero de 2011
Hoy, por suerte o por desgracia es uno de esos días
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tratas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ries
(tú risa es como una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
<< Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno >>
Luís Alberto de Cuenca.
jueves, 3 de febrero de 2011
¿Te vienes conmigo al rascacielos más alto de Nueva York?
Ven conmigo, acompáñame al sitio más alto. Vamos a callar a toda la ciudad con nuestros gritos...¿Quieres hacer una locura conmigo? Desnúdate, túmbate y bésame mientras miramos las estrellas de este paraíso. Olvídate de que el mundo nos rodea, el mundo es solo nuestro.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Cuando hace frío la mayoría de las cosas van más deprisa, o llegan antes. Me refiero a las casualidades. Me encanta que haga frío. Una tarde de mucho frío leí una pregunta de amor, demasiada bonita para la letra de un niño.
Aquel mensaje lo tenía que compartir, no sabía que hacer con él.
Aquel mensaje lo tenía que compartir, no sabía que hacer con él.
- ¿Y a mí qué me vas a regalar para Navidad?
- Nieve, toda la que quieras...
- Nieve, toda la que quieras...
La casualidad que estabamos esperando.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Bailame el agua,
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto,
Sácame de quicio, hazme sufrir...
Ponme a secar como un trapo mojado.
Lléname de vida,
líbrame de mi estigma,
Llámame tonto.
Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora.
No me arrastres,
No me asustes,
Vete lejos...pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo
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