Resulta que ahora mi tormenta no quiere tus truenos.

Resulta que ahora mi tormenta no quiere tus truenos.

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Cuando se dará cuenta de lo mucho que me pone?¿Cuando me preguntará que que me pasa?¿Que pasa que mi cara de seta no es suficiente espejo de mi puñetero estado de ánimo?

¿Sabes? Me encantas, me gusta cuando sonríes y te quedas mirándome como un gilipollas mientras yo te insulto como si me fuera la vida en ello, no entiendo como puedes provocarme con tan poco; me gustan tus feos ojos, son tan horribles como todo lo tuyo; tu pelo esta siempre suave, y eso es genial.

¿Te importaría besarme ya?
Lo necesito urgentemente.

miércoles, 20 de octubre de 2010

- Te he echado de menos
- Lo sé, yo a ti también.
- ¿Ah, si? ¿Cuanto?
- Cada vez que cagaba me acordaba de ti.
- Oh, que bien gracias.
- Fué un placer, uno de los momentos más satisfactorios del día.

lunes, 18 de octubre de 2010

Había mucha gente y Shana no estaba segura si él asistiría. Buscaba entre la gran multitud el rostro de Paul pero no lo encontraba, definitivamente no había ido. Se cruzaba con muchos chicos que olían parecido a él, pero ninguno era igual, ninguno era Paul. Escuchaba mil veces su voz, pero no era más que fruto de su imaginacion, una vez más le había fallado y estaba segura de que no sería la última.
Shana estaba siempre pendiente de él, pero esa noche su paciencia había llegado a su límite, no le iba a llamar , es más no iba a volver a pensar en él en toda la noche.
Bailó desenfrandamente soltando su ira en cada uno de los movimientos, hacía mucho que no se sentía tan libre, era como si todas las cadenas que la ataban , que la hacían ser una chica recatada, tímida e insegura se hubieran desgarrado en un segundo, se lo estaba pasando realmente bien.
Era hora de irse, Shana no se molestó en despedirse de ninguna de las personas que había ido a la fiesta, no muchos merecían la pena.
Estaba cruzando el umbral de la puerta cuando de repente le vió.

- Hola.
- Adios, yo ya me voy, no sé tu.
- He venido por ti.
- Me parece estupendo.
- Bésame.
- Si hubieras venido antes lo habría echo.
- ¿ Y porqué no ahora?
- ¿Porqué no has venido antes?
- No he podido.
- Ahora la que no puede soy yo. Divierteté.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Levanté la vista, sorprendida de que me hablara. Se sentaba lo más lejos de mi lado que le permitía la mesa, pero con la silla vuelta hacia mí. Llevaba el pelo húmedo y despeinado, pero, aun así, parecía que acababa de rodar un anuncio para una marca de champú. El deslumbrante rostro era amable y franco. Una leve sonrisa curvaba sus labios perfectos, pero los ojos aún mostraban recelo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Hacía sol en París.

¿No dices que me has echado de menos? Pues cómeme, hombre, cómeme, que te sobran las ganas de comerme.
Como me cuesta mirarlo. Recuerdo el dedo de la puerta. Su "no te folles a un francés". Como me pone su "no te folles a un francés", ¿será tonto?¿Y yo?
No me invita a comer, no lo hace, no. No sé a que juega pero lo voy a comprobar ahora mismo. Que hartita me tiene.
Hoy viste camisa blanca. Elegante: Ya no lleva el colgante de mochilero poruqe se lo dejó en mi habitación. Me lo colgó a mí.
-¿A ver que tal te queda?- me dijo.
La verdad es que sí he pensado en él mientras estaba en Lanzarote. Sólo había que ver mis gestos de asco para saber que estaba acordándome de él porque, aunque reconozco que me hace cierto tilín, los hombres casados me provocan arcadas.
Ya está, comprobado. Está loco por mi. he ido a su despacho con los andares de alguien que también tiene un despacho. No me habla.

jueves, 2 de septiembre de 2010

-No nos separaremos.
-Jamás.

Para ganar este juego se necesita: una bonita caja, una bonita amiga y el resto da igual.

-Hay dos o tres cosas que nunca me has pedido y lo lamento, habría sido capaz.
-¿Qué cosas?
-Comer homigas, insultar a los parados que salen del Inem, amarte como loco.

Y ya está, así es como ganamos la partida, juntos, y felices. Y ahí sepultados bajo el hormigón por fin pudimos cumplir nuestro sueño de infancia, el sueño de un amor sin fin.

martes, 10 de agosto de 2010

Soy tu dulce veneno.

Tal vez no suceda hoy y posiblemente mañana tampoco, pero sé que volverás.